2015/10/29

Telefónica Investigación y Desarrollo, S.A. – Reportaje en INNOVADORES




Lidia Montes. El Mundo



«Creativas, experimentales o visionarias. Las ideas transgresoras ya no son una excentricidad en el ámbito empresarial, sino una apuesta de valor para los negocios que se articulan en torno a las tecnologías emergentes. En esta carrera es clave trabajar con una visión a 10 años, adelantar la generación de soluciones que cambiarán el mundo.

»Telefónica y otras grandes corporaciones tecnológicas han ido sembrando por eso, con mayor intensidad desde principios de la pasada década, espacios de investigación. En el centro de pensamiento y laboratorio de innovación de Telefónica I+D de Barcelona, cerca de 300 cerebros de 15 nacionalidades proyectan, esbozan y hacen realidad propuestas que hoy parecen de ciencia ficción, con una inversión anual de 28 millones de euros anuales. INNOVADORES se adentra (y fisgonea) en él.

»“Tenemos el privilegio de disponer de una bola de cristal y anticipar el futuro”, bromea el director de Innovación e Investigación de Telefónica, Pablo Rodríguez. El portfolio de la compañía supera en este momento las 300 familias de patentes. En los últimos años se ha consolidado como la primera empresa del país por número de patentes europeas.

»El trabajo del equipo de Telefónica I+D se orienta a resolver problemas reales y usa como idioma vehicular un inglés con acento multicultural. Rodríguez explica que, aunque previamente el perfil de ingeniero de telecomunicaciones era el más solicitado en la compañía, “nos dimos cuenta que la multidisciplina era clave”. Hoy comparten espacio de pensamiento desde antropólogos a ingenieros pasando por matemáticos y diseñadores. Rodríguez aventura incluso que fueron los primeros en España en incluir científicos de datos.

»La metodología de trabajo que encierra este espacio sin paredes emula la dinámica de empresas como Google, Facebook o Amazon. “Es una fábrica de ideas que llegan al mercado”, según Rodríguez. Probar, preguntar, escuchar y volver a crear son ejes esenciales que guían un sistema que quiere romper con las tradicionales jerarquías de producción. “Decidimos darle la vuelta completa hacia un sistema orgánico de autogestión”.

»En este punto, la conversación con el usuario se convierte en el paso clave. Como es obvio, no preguntan al cliente qué necesitará dentro de cinco o 10 años, “porque probablemente no lo sepa”. En lugar de eso, varios equipos de etnógrafos de Telefónica I+D conviven con las comunidades e identifican tendencias. Rodríguez avanza que “en dos semanas iremos a Corea a vivir con un grupo de habitantes que nos adentrarán en sus vidas. Nos mostrarán sus frustraciones un mercado altamente tecnológico”.

»Con esta información, la compañía organiza el Concurso de Ideas, una competición de la que cada trabajador de cualquier eslabón está invitado a innovar en posibles soluciones de Telefónica. “Hemos creado startups dentro de una gran empresa”, apunta Rodríguez.

»Las ideas seleccionadas van acompañadas de una formación que aplica la metodología Lean. Un proceso por el cual se valoran todos los factores por los que una propuesta no funcionará y se erige un plan para intentar solucionarlos de manera rápida. “Sabemos si un proyecto puede ir bien, o no, en función de la velocidad por la cual es capaz de resolver los condicionantes que harán que el proyecto no funcione”, aclara Rodríguez, “es una metodología bastante moderna. Es más, la Universidad de Berkeley ha realizado un caso de estudio sobre nosotros. Lo llaman los lean elefants -elefantes ágiles-”.

»El proceso, según asegura el director de innovación, les permitó aumentar la velocidad de innovación dos veces y media y utilizar la mitad de recursos por proyecto. Casi nada. Si bien las tendencias tecnológicas sobre las que aplican esta metodología cambian cada 5 años, hoy día se centran en las dos áreas de desarrollo: internet de las cosas y big data.


»Big Data

»El big data se erige como una de las grandes líneas de investigación para Telefónica. Aunque el tratamiento de los datos, puntualiza Rogríguez, se realiza de forma agregada y anónima, permite observar grandes tendencias ciudadanas. “Nos enfocamos no tanto en el big data como en las big questions, para entender qué problemas tienen e intentar, a continuación, resolver esas preguntas”. Según señala, “creemos que tendrá una gran utilidad para diseñar las ciudades inteligentes del futuro”.

»La tecnología ya fue aplicada en un proyecto sobre la evolución y distribución del turismo en Barcelona. Se trata de registrar los móviles a través de la red de telefonía y conocer perfiles, recorridos, rutinas de los visitantes y utilizar toda esta información para la personalización de productos del sector hotelero.

»Y, ¿por qué no?, el big data se mete hasta la cocina y discute de fútbol. De jugadas, de porcentaje de posesión y crea estadísticas que utiliza en el FC Barcelona para mejorar su juego. Se generan estadísticas más complejas gracias a la información que permite determinar dónde está el jugador y la pelota cada segundo con una resolución de 30 centímetros. “Supone el cambio de las estadísticas sencillas”, augura Rodríguez.

»La cocina de Ferrán Adriá también se ha visto implicada en un proyecto de grandes masas de datoS. Conjuntamente con elBullifoundation se reinventado la gastronomía en una combinación y selección de alimentos, calorías, sabores y propiedades naturales. Todo ello, para desarrollar un directorio de recetas a gusto de los foodies.

»Diferente, también, el proyecto aplicado a situaciones de crisis como el caso del terremoto de México. Su software generó un mapa en tiempo real de lo que sucedía en la ciudad, los movimientos de las masas de población en función de los temblores y sus réplicas para determinar dónde desplegar los equipos médicos. De hecho, Telefónica I+D trabaja con la GMSA, entidad que representa los intereses de las operadoras móviles del mundo, para compartir información con los gobiernos e investigadores en caso de riesgo.

»Actualmente, Telefónica participa con el MIT de Boston y la Fundación Mozilla de la creación de una ONG que funcionará a modo de laboratorio por la transparencia de datos. “Es importante entender que cuando visitas un sitio web no estás sólo”, razona Rodríguez, “es necesaria la transparencia para que la gente confíe en el mundo digital”.



Actualmente, Telefónica participa con el MIT de Boston y la Fundación Mozilla de la creación de una ONG que funcionará a modo de laboratorio por la transparencia de datos.

»Internet de las cosas

»Objetivo: dar el salto del internet que conecta personas al internet que conecta cosas. Asociada al movimiento maker, Telefónica comenzó a desarrollar objetos sensorizados a partir de objetos convencionales y así surgió, por ejemplo, la percha conectada. “Hicimos una botella con un sensor que indica temperatura, localización, presión y humedad para determinar la calidad del vino tras su transporte”, dice Rodríguez.

»El Internet de las Cosas abarca proyectos más complejos. En colaboración con Tesla trabajan en el vehículo eléctrico conectado mediante desarrollos de conectividad máquina a máquina (M2M). Comparten, también, proyecto con una distribuidora de agua para monitorizar la red de abastecimiento y, a través de sensores que miden presión y humedad, determinar si hay algún tipo de fuga para reaccionar de manera rápida.

»Otro ejemplo de innovación, más enternecedor y desenfadado, resulta de conectar dos muñecos de peluche. Situado uno en Barcelona y otro en Chile, y dotados con lo que Rodríguez denomina “miniteléfono”, plagaron el peluche de multitud de sensores eléctricos y, en pruebas con compañías de juguetes, permitieron a dos niños conectarse a través de las emociones. El peluche situado en la otra punta del mundo reaccionaba si el otro niño lo abrazaba.

»En Telefónica I+D se ha combinado también Internet de las Cosas, drones e impresión 3D. Un grupo de innovación imprimió un dron y lo equipó con sensores y una cámara. En un proyecto piloto aplicado a la ganadería, esta tecnología permitía saber de forma ágil si había reses fuera del perímetro. Actualmente eso se sabe con aviones que sobrevuelan el área. En este caso no fue necesario utilizar conexiones wifi, ya que la conexión la proveía la red de telefonía.


»Y lo que viene

»En los próximos cinco años tocará cambiar las tornas: la privacidad del usuario y la transformación de las redes serán las líneas de trabajo para desarrollar las tecnologías del siguiente decenio. Piensa Rodríguez en la forma de desplegar redes para llegar a lugares remotos: “redes que se autoconfiguran y se convierten en una red colaborativa en la que los nodos hablan entre ellos y crean una red instantánea en donde no hay cobertura”. O, también, se refiere Rodríguez a las redes que, hasta ahora, se construían en el suelo, lo harán en el cielo. En cualquier caso, bien en la privacidad bien en las redes, estos pensadores se las ingeniarán para cubrir la brecha digital y conectar al próximo billón de personas.


»Otros tres casos de éxito

»GIFF GAFF. Con implantación en Reino Unido, la compañía ha creado la operadora sin 'call centers'. Una suerte de red social en donde los propios usuarios, a modo de foro, responden a los problemas que surgen. TU GO. La solución permite loguearse con el número de teléfono dentro de otro terminal y utilizar el propio plan de llamadas. A través de un nodo se hace la conversión de operadora a internet. SMART STEPS. Otro caso es la aplicación del 'big data' para la gestión del turismo en la ciudad que ayuda a personalizar la oferta hostelera.»





Una innovación

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