2017/03/10

«Revolcón de las grandes a España: “Necesita ya un plan para innovar”»




Alberto Iglesias Fraga @aiglesiasfraga. INnovadores de El Mundo @Elmundoinnov



«La industria de la ciencia aporta unos 40.000 millones de dólares a la economía mundial, 9.500 millones de ellos a Europa, pero apenas 490 millones al tejido productivo de nuestro país.

»Son cifras muy alejadas de lo que nos gustaría tener en un país, el nuestro, muy dependiente de determinados nichos productivos (como el turismo, la construcción y el textil) y que está fracasando a la hora de sumarse a la ola de la transformación digital y los nuevos sectores económicas que ésta crea a su paso.

»A tenor de estos datos, uno podría pensar que la apuesta por la ciencia y la innovación no debería ser considerada como un gasto inservible, sino como una inversión esencial para una economía diversificada, sostenible y de futuro. Nada más lejos de la realidad: España suspende claramente en dicha parcela, está a la cola de patentes en Europa y su capacidad de seguir el ritmo de la transformación digital ha sido puesto en tela de juicio por numerosos estudios independientes.

»¿Cómo salir de estas arenas movedizas? Existen muchas líneas de trabajo para impulsar el I+D, y las grandes multinacionales extranjeras han dejado constancia esta semana que quieren ser un driver clave. No en vano, este tipo de corporaciones dan empleo actualmente al 13% de los trabajadores españoles, representan el 2% de todo el PIB español y dan cobijo a más 2.700 investigadores, contando tan sólo a aquellos bajo el paraguas de los socios de la Fundación I+E, patronal de estas multinacionales en nuestro país.

»“Todas las multinacionales somos las mejores embajadoras de lo que hace España, defendemos los intereses de nuestro país y somos realmente creyentes de lo tractora que es la innovación en términos de empleo de calidad y el valor de la industria para transformar un país”, explica Helena Herrero, presidenta de la fundación y de HP Inc. “Debemos establecer un plan de innovación a corto y largo plazo, luces largas y luces cortas, que aborde la actual sensación de urgencia, pero con una estrategia a largo plazo que sea sostenible”.

Todas las multinacionales somos las mejores embajadoras de lo que hace España, defendemos los intereses de nuestro país y somos realmente creyentes de lo tractora que es la innovación en términos de empleo de calidad y el valor de la industria para transformar un país.

»En ese sentido, la Fundación I+E ha presentado varias recomendaciones para volver a colocar a España en el mapa internacional de la innovación. Entre ellas destaca la petición de aumentar la inversión pública en I+D (acercarla a la media europea del 0,7% del PIB, desde el actual 0,6% que representa en nuestro país), facilitar condiciones regulatorias, fiscales y de infraestructuras para promover la inversión privada en innovación, así como facilitar y atraer más inversión extranjera en I+D (actualmente representa el 35% de todo el dinero que se emplea en esta parcela).

»Las grandes multinacionales reclaman, además, que se mejore la educación en ciencias y matemáticas, se dé protagonismo al papel investigador de los docentes universitarios, elevar el nivel de las infraestructuras científicas (con sistemas más eficientes de evaluación), una protección más estricta de la propiedad intelectual asociada a la innovación y, finalmente, fomentar la cooperación entre el mundo académico, sector privado y administraciones para generar valor real por medio de la innovación.

»Todo ello debe partir de un pacto social por el I+D, “sin colores políticos e involucrando a todos los actores de la cadena de la innovación”, como ha dicho Helena Herrero, ya que nos jugamos “no sólo el hoy, sino también el mañana”.


»Lejos de Europa

»La competitividad de la economía española ha mejorado en los últimos años, pero lo ha hecho sin que mejore nuestra posición relativa en innovación. De hecho, la Unión Europea nos califica como “innovadores moderados”, muy lejos de la media europea y por detrás de países como Italia, Portugal y Grecia.

»Para que España alcance el nivel de inversión en innovación y desarrollo de la OCDE, el sector público debería aumentar un 25% su desembolso en I+D. La cifra se dispara si hablamos de la industria privada: habría que duplicar el gasto privado para alcanzar esas anheladas ratios.»





Innovación y recursos

No hay comentarios:

Publicar un comentario