2017/05/18

«Robotización que perpetúa el subempleo»




Javier Rúa Jovet @javrua vía El Nuevo Día @ElNuevoDia



«No me preocupa la infraestructura de conectividad que sostendrá la Cuarta Revolución Industrial. Nuestros mercados han logrado sostener los niveles de inversión requeridos y mantenerse rentables, incluso en periodos de recesión, como el que actualmente afecta a nuestra isla.

»Esta es la infraestructura de la Red Global; el Internet omnipresente de las personas y de las cosas; de producción automatizada y manufactura a distancia impresa en 3D; tecnologías y modelos mundiales de comunicación y negocios que se tornan obsoletos en ciclos cada vez más cortos; creación y destrucción de industrias enteras en un abrir y cerrar de ojos.

»Sí preocupa, no obstante, la desesperanza asociada a estos mismos éxitos tecnológicos y sus efectos sociopolíticos. A corto plazo, la elección presidencial en EEUU y en alguna medida el Brexit en Reino Unido, han sido respuestas miopes y nacionalistas. Buscan chivos expiatorios ante la incapacidad de autoevaluarse honestamente, de actuar solidariamente como sociedades y de planificar el bienestar de sus ciudadanos en esta nueva realidad de cambio global instantáneo.

»Si bien EEUU, y más específicamente, Silicon Valley, es la cuna de la Cuarta Revolución Industrial (y de la multiplicación de riqueza extraordinaria que produce y producirá), de igual forma sigue siendo una de las sociedades industriales más desiguales en términos de distribución de riqueza.

»Además, la automatización no siempre crea mejores empleos; esto tendría poco sentido para el capital, pues en lugar de abaratar costos laborales, los incrementaría. Y en la Cuarta Revolución Industrial, las tareas amenazadas no son exclusivamente las físicas o manuales: gracias a los avances en inteligencia artificial —que en las próximas décadas sin duda superará la humana— veremos impactos inimaginables en profesiones creativas y científicas; la posible perpetuación del subempleo en un mundo de robotización virtualmente total.

Gracias a los avances en inteligencia artificial —que en las próximas décadas sin duda superará la humana— veremos impactos inimaginables en profesiones creativas y científicas; la posible perpetuación del subempleo en un mundo de robotización virtualmente total.

»Es posible que estas preocupaciones sean ’falacias luditas’ puramente cíclicas y que lograrán resolución tras alguna crisis puntual. Pocos pueden negar que la innovación tecnológica y la automatización han reducido exponencialmente costos de producción, y que el siglo 21 es superior a todos los anteriores: mejor salud pública, menores niveles de miseria extrema y hambre, mayor respeto a derechos humanos, entre otros logros.

»Pero la Unión Europea ya construye un marco jurídico denominado “Mercado Único Digital” para intentar manejar estos retos y procurar la distribución justa de los costos y beneficios sociales de la 4ta Revolución Industrial. Busca la actuación concertada de los Estados miembros aplicando normas comunitarias dentro de las cuales ocurren los cambios tecnológicos, con aptitud y capacidad para intervenir regulatoriamente cuando sea meritorio, con las gigantes multinacionales de tecnología. Además, economías avanzadas como Finlandia, barajan conceptos como el de Renta Básica Universal: transformar al Estado-Burocrático-Benefactor en facilitador de la vida básica del ciudadano mediante el pago de una suma de dinero, sin condiciones. Puede ser empleado o desempleado, rico o pobre; la idea es borrar los costos administrativos del sistema paternalista y a la vez fomentar el autoempleo, el cual teóricamente, aumentaría al ser menos arriesgado.

»Predecir cuáles serán las respuestas óptimas para los disloques socioeconómicos que comienzan no es posible, pero es claro que aspiramos a una sociedad con esperanza en su futuro. Ciertamente el esquema actual —bastante desregulado— es el que ha permitido que las tecnologías de información y comunicación evolucionen de formas inesperadas y cada vez más útiles. Avances que apoyo y admiro.

»No obstante, es tiempo de corregir viejas inequidades que pronto serán realmente insostenibles. Esta generación tiene el apremiante deber de lograr esos nuevos balances.

»El futuro dirá.»





Innovación e inventos

No hay comentarios:

Publicar un comentario