2016/08/29

«Las 10 caras de los innovadores: ¿Cuál es la tuya?»




Guadalupe de la Mata. Innovation for social change (@Inn4SocChange)



«En los últimos años me he interesado por la innovación, entendida como la capacidad de las personas para generar cambios en sus vidas, en las organizaciones y en la sociedad. En el actual contexto, parece necesario renovarse y estar preparado para adaptarse a cambios cada vez más rápidos; se habla de buscar nuevas ideas, de ser creativo y de aprender a experimentar y prototipar.

»De pronto, todos tenemos que ser innovadores, adaptarnos a los cambios, salir de nuestra zona de confort y convertir nuestras empresas en el paradigma de la innovación y la creatividad.

»Sin embargo, hay momentos en los procesos de innovación en los que pueden asaltarnos dudas sobre nuestra capacidad para ser creativos. También podemos encontrarnos con personas escépticas, con esos "abogados del diablo" que nos bloquean o paralizan a la hora de buscar soluciones poco convencionales.

»Para enfrentarme a esos estados de bloqueo o autocrítica o a esas personas pesimistas que reprimen la creatividad, me ha ayudado mucho el libro de Tom Kelley Las 10 caras de la innovación en el que revela sus estrategias para impulsar el pensamiento original y en el que identifica diez roles clave que cualquiera puede adoptar con el fin de innovar en diferentes situaciones.

»En la topología de Kelley los diez “guardianes de la innovación” se clasifican en tres roles claves:

»• los que aprenden,

»• los que organizan, y

»• los que crean.


»Cada uno aporta su propia palanca, sus herramientas, sus capacidades y su punto de vista. Estos son los roles que él describe:



»Las 10 caras de los Innovadores: roles de aprendizaje


»El antropólogo

»El antropólogo no permanece inmóvil, se aventura en el campo para observar cómo las personas interactúan con los productos, servicios y experiencias con el fin de llegar a nuevas innovaciones. Además es muy bueno en reformular un problema de una manera nueva, humanizando el método científico para aplicarlo a la vida cotidiana. Los antropólogos suelen tener las siguientes características:

»• la sabiduría de observar con una mente verdaderamente abierta,

»• la empatía,

»• la intuición,

»• la capacidad de “ver” cosas que han pasado desapercibidas;

»• una tendencia a mantener las listas de ejecución de conceptos innovadores dignos de emulación y los problemas que necesitan solución, y

»• una manera de buscar inspiración en lugares inusuales.


»La curiosidad es su herramienta más poderosa. “Si realmente las compañías entendieran el potencial que significa observar, enviarían mucha más gente a estudiar el campo de batalla”, dice Kelley.


»El experimentador

»Celebra el proceso, no la herramienta. Tienen una mente curiosa y mente abierta a los hallazgos fortuitos. Prueba y vuelve a probar los posibles escenarios para hacer que las ideas sean tangibles. Busca riesgos calculados, modelos para todo: productos o servicios, busca propuestas con el fin de llegar a una solución eficiente. Para compartir la diversión del descubrimiento, el investigador invita a otros a colaborar, mientras se asegura de que todo el proceso concluya en el ahorro de tiempo y dinero.

»El más conocido experimentador de la historia es Thomas Edison, es la persona con más fracasos de la historia, tiene cientos de patentes, pero con algunos aciertos ha revolucionado el mundo.


»El interpolinizador

»Hace asociaciones y conexiones entre ideas o conceptos aparentemente inconexos, para abrir nuevos caminos. Armado con una amplia gama de intereses, una ávida curiosidad, y aptitud para el aprendizaje y la enseñanza, la interpolinizador trae grandes ideas del mundo exterior para dar vida a su organización. Las personas con estas características innovan a través del descubrimiento de una solución ingeniosa en un contexto o industria, y después lo traslada con éxito a otra.

»Tal vez el más grande polinizador cruzado de la historia haya sido Leonardo da Vinci, arquitecto, matemático, ingeniero, artista..



»Las 10 caras de los Innovadores: roles de organización

»Para ellos, incluso las mejores ideas tienen que competir continuamente por el tiempo, atención y recursos. Aquéllos que adoptan estos roles de organización no descartan el proceso de asignación presupuestaria y de recursos. Ellos lo reconocen como un complejo juego de ajedrez, y juegan para ganar.


»El saltador de obstáculos

»Hace más con menos. Es un incansable solucionador de problemas que consigue hacer frente a algo que nunca se ha hecho antes. Cuando nos enfrentamos a un desafío, el saltador esquiva con gracia los obstáculos, manteniendo una firme determinación, en forma positiva.


»El colaborador

»Guía desde el centro para crear nuevas combinaciones y soluciones multidisciplinarias. Tiene el interés de hacer las cosas, induce a la gente a salir de los silos de su trabajo para formar equipos multidisciplinarios. De este modo, la persona en este papel elimina fronteras tradicionales dentro de las organizaciones y crea oportunidades para los miembros del equipo para asumir nuevos roles. Más entrenador que jefe, el colaborador inculca a su equipo a tener confianza y las habilidades necesarias para completar el viaje compartido.


»El director

»Reúne al grupo calificado y contribuye a activar los talentos creativos de sus componentes.

»Además, tiene talento en el escenario, definiendo la producción, saca lo mejor de sus actores y actrices, pule el proyecto y el tema… crea la química. Mediante el empowerment y la inspiración, la persona en este rol motiva a los demás a tomar el centro del escenario y abrazar lo inesperado.



»Las 10 caras de los Innovadores: roles de “construcción”

»Los cuatro personajes restantes aplican conocimientos de las funciones de aprendizaje y canalizan a los roles organizadores para lograr que ocurra la innovación. Los personajes de construcción imprimen su huella en su organización. La gente en estos papeles son muy visibles, por lo que, a menudo se encuentran en el corazón de la acción.


»El arquitecto de experiencias

»Diseña vivencias que se conectan con las necesidades latentes o expresadas de clientes. El arquitecto de experiencias es que la persona que no descansa, enfocada en crear notables experiencias individuales. Esta persona facilita encuentros positivos con su organización a través de productos, servicios, interacciones digitales, espacios o eventos. Saben cómo convertir algo ordinario en algo distintivo.


»El diseñador de decorados

»Crea un escenario para que se pueda trabajar mejor. Mira todos los días como una oportunidad para darle vida a su espacio de trabajo. Promueve ambientes de trabajo que celebran al individuo y estimulan la creatividad. Para cumplir con las necesidades cambiantes y fomentar la innovación continua, el

»Diseñador de decorados hace ajustes a un espacio físico para equilibrar las oportunidades de trabajo privado y de colaboración. Al hacerlo, esta persona hace que el espacio en sí una de las herramientas más versátiles y potentes de la organización.


»El cuidador

»Dispensa a los clientes atenciones más allá de un buen servicio. A través de la empatía, trabaja para entender a cada cliente y crear una relación. Una enfermera en un hospital, un vendedor, un cajero actúan como cuidadores del cliente a través de un proceso que les proporcione un ambiente cómodo, y una buena experiencia.


»El narrador (storyteller)

»Reúne la moral interna y conciencia externa que transmiten un valor humano fundamental. Captura nuestra imaginación con relatos convincentes de la iniciativa, el trabajo duro y la innovación. Esta persona va más allá de la tradición oral para trabajar con cualquier medio mejor se adapte a sus habilidades y el mensaje: video, narración, animación, incluso tiras cómicas.

»El narrador puede despertar la emoción y la acción, transmitir valores y objetivos, fomentar la colaboración, y crear héroes.»







Tipologías de la Innovación
Lecturas temáticas

2016/08/26

«Tipos de innovación»




Cámara de Comercio de España




«A menudo se asocia la innovación con una actividad relacionada con la creatividad, el azar o la inspiración de un momento. Pero estos elementos, que pueden ser importantes para que se dé el proceso de innovación, son sólo algunos de los componentes que intervienen en dicho proceso. En efecto, tener ideas es sencillo, tener buenas ideas ya es más complicado, pero lo que realmente constituye un reto estratégico para las empresas es generar continuamente buenas ideas y convertirlas en productos y servicios con éxito comercial en el mercado. Eso es lo que llamamos gestión de la innovación, centrada en estos casos en innovación en producto/servicio.

»Otra forma de innovar es modificando la forma en que se hacen las cosas dentro de la empresa. Por ejemplo, redefinir los procesos productivos puede servir para aumentar el valor del producto final gracias a un menor coste de fabricación, un menor tiempo de respuesta o una mayor calidad. Es lo que llamamos innovación en proceso.

»Pero también se innova redefiniendo o incorporando nuevos procesos de gestión en la empresa (innovación en la gestión): definición de nuevos procedimientos para sistematizar ciertas operaciones (compras, control de calidad, seguridad en el trabajo, etc.), modificación de las formas de relacionarse con clientes y proveedores incorporando nuevas tecnologías de comunicación, redefiniendo las estrategias de comercialización de productos o servicios, etc.

»Es decir, la innovación no implica exclusivamente la generación de nuevos productos y servicios, sino que afecta también a la forma de hacer las cosas. En este sentido, existen diversas definiciones de tipos o clases de innovación. El Manual de Oslo (OCDE, 2005), referencia bibliográfica en materia de innovación, define los siguientes cuatro tipos de innovación:

»• Innovación en producto/servicio: Introducción en el mercado de nuevos (o significativamente mejorados) productos o servicios. Incluye alteraciones significativas en las especificaciones técnicas, en los componentes, en los materiales, la incorporación de software o en otras características funcionales.

»• Innovación en proceso: Implementación de nuevos (o significativamente mejorados) procesos de fabricación, logística o distribución.

»• Innovación organizacional: Implementación de nuevos métodos organizacionales en el negocio (gestión del conocimiento, formación, evaluación y desarrollo de los recursos humanos, gestión de la cadena de valor, reingeniería de negocio, gestión del sistema de calidad, etc.), en la organización del trabajo y/o en las relaciones hacia el exterior.

»• Innovación de marketing: Implementación de nuevos métodos de marketing, incluyendo mejoras significativas en el diseño meramente estético de un producto o embalaje, precio, distribución y promoción.


»En muchas ocasiones se suelen agrupar las definiciones de innovación organizacional y de marketing bajo la denominación general de innovación en la gestión. Así, podríamos estar hablando de los siguientes tipos de innovación:

»• Innovación en producto/servicio: definición de nuevos productos/servicios o incremento sensible en la calidad o funcionalidades de los ya existentes

»• Innovación en proceso: definición de nuevos procesos, o la mejora de los existentes, encaminada a incrementar el nivel de eficiencia de la empresa

»• Innovación en la gestión: mejoras en las actividades de gestión de la empresa (logística, administración, almacén, etc.)


»A continuación os mostramos algunos ejemplos de los tipos de innovación indicados.



»Innovación en producto/servicio

»• Nuevos productos o mejora de los existentes: el lanzamiento del iPhone supuso un antes y un después en el mundo de la telefonía. Sus constantes mejoras se pueden considerar igualmente innovación de producto.

»• Nuevos servicios o mejora de los existentes: con el fin de ofertar nuevos servicios y fidelizar a sus clientes, la empresa se encuentra en continuo desarrollo de aplicaciones gratuitas o de pago (navegador, mapas y brújula, juegos, acceso a redes sociales, etc.)




»Innovación en proceso

»Incorporación de nuevas tecnologías de fabricación, incremento del nivel de automatización de los procesos productivos mediante incorporación de sistemas robotizados, etc.

»Donuts: la empresa ha innovado en el proceso de fabricación para ofrecer un producto mejorado. Una de las presentaciones del producto es el envasado en blisters individuales con atmósferas controladas (ricas en CO2) que aumentan la duración del producto. Supone innovación en proceso (adaptación del proceso de fabricación para envasado en atmósfera controlada) e innovación en la forma de presentación del producto.



»Innovación en gestión

»• Implantación Sistemas de Gestión

»• Implantación de sistemas de gestión de la calidad, gestión medioambiental, gestión de la I+D+i, etc.

»• Implantación de herramientas software de apoyo a la gestión empresarial (ERP, CRM, sistemas de gestión documental, etc.)

»• Nuevas formas de hacer llegar los servicios a los clientes: incorporación de sistemas de comercio electrónico, sistemas de gestión on-line, banca electrónica, etc. (Ejemplo: ING Direct).


»Es de destacar también la definición de tipos de innovación que se utiliza a efectos de aplicación de deducciones fiscales en el Impuesto de Sociedades. En este caso, la legislación solamente diferencia entre innovación tecnológica y no tecnológica, siendo la primera la única válida para la aplicación de las deducciones. En este sentido, se entiende por innovación tecnológica la actividad cuyo resultado sea un avance de nuevos productos o procesos de producción o mejoras sustanciales de los ya existentes. Es decir, quedaría fuera de la definición la innovación en gestión y, en ciertas ocasiones, la innovación de proceso.»





Tipologías de la Innovación
Lecturas temáticas

2016/08/25

«Concepto y criterios taxonómicos de la innovación»




Joaquín J. Guzmán Cuevas y Juan Antonio Martínez Román. «Tipología de la innovación y perfiles empresariales: una aplicación empírica».
Economía industrial, n.º 368, 2008.
Número temático: La innovación en la economía y en la empresa. Extracto de páginas 59 a 62. Ver la publicación original ilustrada con referencias bibliográficas.



«La innovación ha sido definida como un proceso complejo y creativo, esencial para la economía, que comprende la creación de un nuevo producto, la utilización de un nuevo proceso en la producción o la introducción de un nuevo método de gestión organizativo o comercial. Ésta y otras descripciones del fenómeno destacan la multiplicidad de manifestaciones posibles de la innovación, más allá de la puesta en valor con éxito de una novedad tecnológica. El tratamiento científico de esta variedad de resultados es un tema importante en las investigaciones que buscan establecer un marco de análisis para la innovación, proponiendo en este aspecto la clasificación del output innovador como medida de normalización. El Manual de Oslo y el Manual Frascati son claros ejemplos del interés académico e institucional por esta línea de investigación.

»La innovación es un valor reconocido en el mundo empresarial. La tarea de emprender un nuevo negocio, renovar sustancialmente el actual, internacionalizar la empresa, diferenciar la producción o crear nichos de mercado son decisiones estratégicas habituales con un marcado carácter innovador. El repertorio de innovaciones asociadas a estas estrategias puede ser tan amplio como las interpretaciones que los competidores pueden realizar de una misma señal del mercado, incluso cuando comparten la catalogar las posibles novedades crecen cuando las diferencias entre las empresas aumentan (sectores, tamaños, condiciones competitivas, etc.). El estudio de las empresas innovadoras de un territorio es un caso en el que dicha clasificación se vuelve realmente imprescindible para la investigación.

»Las tipologías de innovación clasifican los resultados innovadores en categorías genéricas según diversos criterios. Con ellas se pretende catalogar la producción de innovaciones de un conjunto heterogéneo de empresas cuyas semejanzas se reducen, generalmente, a compartir el territorio, desarrollar actividades similares o ambas cosas. Esta diversidad entre las unidades productivas ha hecho necesario reducir el panel de resultados a un mínimo de categorías generales que permita extraer conclusiones válidas para el conjunto de empresas y que facilite los estudios comparativos. Podemos establecer una clasificación de las taxonomías de innovación utilizando tres criterios básicos: el objeto, el grado de novedad y la finalidad estratégica de la innovación.



»Según el objeto de la innovación

»¿En qué se innova? El Manual de Oslo distingue dos tipos de innovación: tecnológicas y no tecnológicas (OECD, 1997). La primera incluye las actividades necesarias para obtener una innovación en producto (bienes y servicios) o en proceso, denominándose innovaciones TPP (Innovaciones Tecnológicas en Productos y Procesos). Abarca actividades de naturaleza muy diversa (científicas, tecnológicas, organizacionales, financieras y comerciales), generalmente interconectadas y cuyo objetivo común es la introducción de innovaciones TPP en el mercado. Las innovaciones no tecnológicas, por su parte, son cambios puramente gerenciales, administrativos, organizacionales o en marketing que no están relacionados directamente con un proyecto de innovación tecnológica (e.g. implantación de TQM).

»La mayoría de los estudios se han centrado en las innovaciones tecnológicas, de ahí que la clasificación más empleada sea la que distingue entre innovaciones en productos e innovaciones en procesos. Sin embargo, las referencias en la literatura a otras formas de innovación han propiciado la incorporación de alguna categoría más, como las novedades de mercado, en cuyo caso la tipología queda del siguiente modo:

»Innovación en productos. Consiste en la creación de nuevos bienes o servicios, o mejoras de los existentes. También se denominan innovaciones de carácter material o innovaciones que incorporan tecnologías duras (hard).

»Innovación en procesos. Supone la adopción de nuevos procesos de producción, organización, gestión y marketing o la introducción de modificaciones sustanciales en los existentes. También pueden consistir en la compra de material y equipo que incorporan nueva tecnología. Son denominadas tecnologías blandas (“soft”) o innovaciones de carácter intangible.

»Innovación en los mercados. Consiste en crear, ampliar o segmentar los mercados de ventas y en crear o mejorar las fuentes de aprovisionamiento de materias primas y productos.

»Las conexiones que existen entre estos tres tipos pueden complicar notablemente la clasificación de las novedades. Por ejemplo, cuando en la prestación de un servicio van incorporados nuevos bienes (y viceversa) la distinción puede resultar “borrosa” y su clasificación bastante complicada. La implantación de nuevas TIC puede plantear esta confusión. También hay novedades en los productos que incorporan innovaciones de mercado y viceversa, del mismo modo que determinadas innovaciones de mercado requieren modificaciones sustanciales de carácter organizativo en las empresas. Estos casos muestran la dificultad intrínseca de la clasificación de las innovaciones.



»Según el grado de novedad de la innovación

»¿Cuánta novedad contiene una innovación? Atendiendo al grado de novedad incorporado, las innovaciones suelen clasificarse en radicales e incrementales.

»Esta distinción tiene una importante repercusión económica. Las innovaciones radicales, también llamadas básicas, primarias o totales, hacen referencia a productos o procesos totalmente nuevos, ya que presentan diferencias significativas en cuanto a su finalidad, prestaciones, características, propiedades teóricas, materias primas o componentes utilizados en su fabricación. Esta “novedad” tiene dos significados muy distintos. El primero, basado en la idea schumpeteriana de innovación, considera radical la novedad desequilibrante del mercado a nivel mundial. El segundo, indica la introducción de un producto o proceso nuevo para la empresa, “aunque ya existiera en el mercado o haya sido implementado en otras empresas”.

»Por otra parte, las innovaciones incrementales, parciales, progresivas o secundarias, son mejoras en productos o procesos ya existentes y consecuentemente aportan menor novedad (INE, 2000).

»De este modo, el “grado de novedad” es un continuo cuyo extremo superior son los productos o procesos nuevos a escala mundial y cuyo nivel más bajo son las mejoras que imitan las novedades de otras empresas.

»Para catalogar una innovación hay que elegir un criterio de clasificación. El Manual de Oslo propone tres clases de novedad: mundial (categoría máxima), en el entorno (categoría intermedia) y en la empresa (categoría mínima). El propio documento considera que la mejor solución práctica es referir la novedad al mercado o entorno en el que opera la empresa (categoría intermedia).

»Otros autores afinan la clasificación con nuevas categorías de novedad, como por ejemplo cambios tecnológicos que afectan a varias ramas de actividad (“cambios en los sistemas tecnológicos”) y grandes cambios en los sistemas tecnológicos que afectan al conjunto de la economía y crean sectores (“cambios en los paradigmas tecno-económicos”).



»Según la finalidad estratégica de la innovación

»¿Para qué se innova? Las taxonomías de carácter estratégico suelen clasificar las innovaciones aplicando dos criterios básicos: las características del mercado y las características tecnológicas del sector.

»Si las condiciones competitivas son similares, el criterio estratégico resulta especialmente interesante para la investigación. Por ello, es una clasificación habitual en el análisis sectorial y territorial de ciertas actividades. Sin embargo, resulta difícil de llevar a la práctica cuando las características de los mercados y las condiciones tecnologías difieren significativamente entre las empresas. En este caso, una tipología que combine tipo y grado de innovación para clasificar los resultados puede ser la mejor solución para elaborar perfiles en el marco territorial, donde prima la diversidad en la población de empresas.

»Ambos criterios han demostrado su influencia sobre los resultados innovadores. En este sentido, hay que señalar que diversas investigaciones han verificado la existencia de diferencias en el comportamiento y los resultados innovadores según predominen las innovaciones en productos o en procesos, mientras otros estudios han contrastado las diferencias que hay entre innovaciones radicales e incrementales en términos de crecimiento económico y difusión tecnológica.

»El cuadro 1 muestra una clasificación con ocho categorías de innovación, cuatro en productos y cuatro en procesos, y el grado de novedad referido al mercado de la empresa. Los procesos abarcan cualquier actividad empresarial (producción, organización, gestión, marketing, etc.), estén o no relacionadas directamente con la introducción de un nuevo producto o una mejora en la gama. Las categorías concretas que se proponen han sido formuladas para facilitar la integración de innovaciones diversas pero asimilables conceptualmente según los criterios anteriores.



»Las categorías finales de productos y procesos aparecen ordenadas por su grado de novedad. En el caso de los productos, el máximo nivel corresponde a la introducción de un producto totalmente nuevo en el mercado, luego figuran las mejoras, sustanciales y leves, surgidas internamente en la empresa, tras ellas aparecen las pequeñas modificaciones inspiradas en el exterior (imitación). En el caso de los procesos, el primer lugar corresponde a la creación de un procedimiento técnico, organizativo o comercial, totalmente nuevo en el mercado, seguido de la incorporación de novedades técnicas específicas (maquinarias y equipos) o de carácter general (nuevas TIC) y de las pequeñas modificaciones fruto de la experiencia. En ambos casos, la escala de novedad ha primado las fuentes internas del conocimiento y la incorporación de nueva tecnología específica, en el caso de los procesos.»





Tipologías de la Innovación
Lecturas temáticas

2016/08/24

«¿Se puede clasificar la innovación?»




Josué Fumero. Innovación.cl.



«Innovación es una palabra “sexy”: está en boca de todos. Lo peligroso de las palabras “sexys” es que corren el riesgo de perder su verdadero significado por causa del mal uso.

»Cada vez que alguien se llama a sí mismo innovador, siendo solamente creativo, la palabra innovación pierde validez. Es imperativo que las PYMES (pequeñas y medianas empresas) abracen el verdadero significado de este concepto, no como una moda pasajera sino como una herramienta para mejorar su competitividad.

»Definiciones hay muchas: desde las más formales como la que ofrece el Manual de Oslo, hasta la más simplista que iguala innovación y novedad. La innovación debe, sí o sí, diferenciarse de otros conceptos como: creatividad, novedad e invención.

»En boca del experto y profesor de la Escuela de Negocios de Tuck, Vijay Govindarajan, innovación es “la comercialización de la creatividad”. En otras palabras, estamos frente a una innovación cuando hemos logrado trasladar una idea hasta el mercado.



»En su libro Making Innovation Work, Epstein et al hacen referencia a la innovación como al punto de equilibrio entre la creatividad y la generación de valor. ¿A qué se refieren?

»Una Pyme puede abocarse a ser sumamente creativa, promover el pensamiento divergente, abrazar mecanismos para recibir insumos de clientes internos y externos, incluso puede instaurar políticas para retribuir a quienes ofrezcan ideas creativas. No obstante, si esas ideas no llegan al mercado, la Pyme nunca generará valor (utilidades) y por ende no se podrá llamar innovadora.

»Según Epstein et al, la innovación tiene 2 clasificaciones:

» Según el tipo de cambio.

»Según el nivel de cambio.




»Según el tipo de cambio, puede ser:

»En el modelo de negocios.

»Innovación tecnológica.


»Para innovar en el modelo de negocios, una Pyme puede aplicar cambios en:

»La propuesta de valor: esencialmente cambios en lo que la PYME coloca en el mercado. Por ejemplo: una pasta de dientes que también blanquea mientras remueve la placa (función original).

»La cadena de abastecimiento: es decir, la forma como crea valor y lo “entrega” con cada producto al mercado. Son cambios que usualmente no los percibe el consumidor, pero que puede implicar aspectos de organización, logística de distribución, entregas, etc. Por ejemplo: un productor que genera alianzas con sus suplidores y logra con eso tener una respuesta más rápida a las demandas del mercado.

»El mercado meta: implica reorientar los productos/servicios que la PYME vende hacia un nuevo grupo con potencial de compra. Por ejemplo: identificar un nuevo mercado en los jóvenes que utilizan los “smartphones” por grandes horas durante el día.


»Si la Pyme se inclina por innovaciones tecnológicas, entonces estará frente a cambios en:

»La oferta de servicios o productos: típica introducción de un nuevo producto o servicio. Por ejemplo: Apple que lanza al mercado sus nuevas versiones de dispositivos “ipad”, “iphone” y “ipod” con regularidad.

»La tecnología de procesos: cambios en la tecnología que pueden traducirse en mejores, más rápidos, y/o más eficientes productos/servicios. Usualmente son invisibles a los ojos del consumidor, pero se evidencian en el rendimiento. Por ejemplo: un computador con un procesador más rápido y eficiente.

»Las tecnologías habilitantes: es decir, aquellas tecnologías que dan soporte al producto o servicio y que mejoran su funcionalidad o aumentan su valor. Las tecnologías digitales, por ejemplo, agregan valor a casi cualquier propuesta tecnológica.




»Según el nivel de cambio:

»Esta clasificación es mucho más conocida, y es la que hace referencia a:

»Innovaciones incrementales: se refiere a aquellos cambios pequeños que aumentan el valor de la propuesta actual.

»Innovaciones radicales: resultado de arduos procesos de investigación y desarrollo (usualmente) y que generan completamente nuevas ofertas en el mercado de productos o servicios.


»Sea cual sea el giro de negocios de la PYME, lo importante es consolidar un robusto portafolio de innovación que contenga proyectos en las distintas categorías arriba mencionadas.»



Tipologías de la Innovación
Lecturas temáticas

2016/08/23

«Los sistemas regionales de innovación en España. Una tipología basada en indicadores económicos e institucionales»




Josef Johannes Heijs, Mónica Martínez, Thomas Baumert y Mikel Buesa Blanco. Economía industrial, n.º 347, 2002. Número dedicado a: Economía de la innovación: panorama regional, crecimiento, empresas y nuevos productos. Páginas 15 a 32. Extracto de las consideraciones finales.



«Dos conclusiones principales se pueden destacar del estudio: la existencia de una serie de regiones claramente más desarrolladas en los aspectos y elementos que configuran esos sistemas identificados a través de cuatro factores (el entorno regional y productivo de la innovación, el papel de la Administración Pública, el de las empresas y el de la universidad en los SRI) y los distintos comportamientos que se observan en la tipología obtenida, que constatan la hetregeneidad del Sistema Nacional de Innovación de España, considerada en su conjunto.

»Así, la tipología elaborada indica la existencia de cinco tipos de SRI que podemos considerar bajo dos subconjuntos, a los que designaremos, respectivamente, como sistemas de primero y de segundo orden. Los sistemas de primer orden se encuentran más desarrollados tanto desde el punto de vista de los recursos como de los resultados innovadores.

»Las comunidades autónomas a las que nos referimos son: Madrid, el País Vasco, Navarra y Cataluña. Estas regiones poseen características propias que las diferencian del resto.

»En el caso de Madrid, la región presenta el sistema de innovación más desarrollado del conjunto. Los factores latentes identificados en la investigación poseen unos valores en todos los casos superiores a la media, destacando el eje articulado en torno a la Administración Pública en temas de I+D. Es un sistema en el que los recursos utilizados son abundantes y los resultados relativos favorables. Las economías de aglomeración derivadas de la capitalidad de España le otorgan un estatus diferente al del resto de las comunidades autónomas.

»En el País Vasco, la parte vinculada a los recursos, tanto humanos como financieros, de las empresas destinados a la I+D va a ser el eje principal del SRI, situándola en estos aspectos a la cabeza de las regiones españolas, y por lo tanto diferenciándola del resto. Sin embargo, los resultados cuantificables del sistema a través de las patentes o de los outputs del sistema universitario —sobre todo este último— se revelan especialmente débiles. Es decir, los demás factores se encuentran escasamente desarrollados, especialmente el que refleja la actividad de la universidad y la administración pública, cuyo peso relativo es inferior a la media de las demás comunidades autónomas.

»El caso de Navarra es también llamativo. Su SRI se encuentra muy desarrollado en aquellos aspectos ligados al ámbito universitario, tanto desde el punto de vista de los recursos como de los resultados generados, que le conceden así una diferencia notable frente al resto de regiones. También es positivo, pero de menor relieve, el papel empresarial. Sin embargo, los otros factores no muestran el mismo comportamiento. Es más, la región se encuentra muy identificada con las periféricas en el ámbito de la Administración Pública y en lo que se ha denominado entorno de la innovación, seguramente debido a su reducido tamaño.

»Cataluña presenta también unas características singulares. Dicha región, cuya dimensión es grande y su tradición industrial muy longeva, se encuentra a la cabeza en aquellos elementos que configuran el entorno de la innovación. Sin embargo, es un sistema en el que los elementos de la investigación universitaria y de la innovación empresarial son todavía insuficientes. Podría pensarse que se trata de un sistema en fase emergente, que, a diferencia de lo que ocurre en el País Vasco, Navarra y Madrid, no ha logrado desarrollar aún factores que afectan a las instituciones y agentes implicados en las actividades de creación del conocimiento tecnológico.

»El grupo de sistemas de segundo orden se encuentra constituido por las restantes comunidades autónomas. Todas ellas cuentan con una puntuación negativa de los factores, que refleja los valores bajos en los indicadores y variables del estudio. Son regiones, por tanto, periféricas en materia de innovación y vinculadas a lo que la teoría también llama sistemas regionales de innovación menos aventajados. Aquí las funciones propias de generar, utilizar y retroalimentar el conocimiento, base de la innovación y del posterior progreso económico, no se desarrollan adecuadamente, lo que en muchos casos deriva de problemas estructurales como, por ejemplo, la insuficiencia de las empresas para identificar las necesidades de innovación, la existencia de sectores tradicionales con escasa orientación al cambio y la falta de una verdadera cultura en estos temas.

»Estas regiones, con importantes debilidades, debieran tener un tratamiento claramente diferenciado en lo que a política tecnológica se refiere frente a las anteriormente señaladas. Por ello, corresponde a los planificadores nacionales de la ciencia y la tecnología, así como a los gobiernos nacionales y regionales, el diseño de instrumentos capaces de contemplar estas diferencias interregionales, a la vez que impulsar el desarrollo científico tecnológico del país considerado en su conjunto.»





Tipologías de la Innovación
Lecturas temáticas