domingo, 13 de septiembre de 2026

Innovación regenerativa. Notas a la semana


Álbum de nuestra semana.


Donde se destruyó la vida, la innovación regenerativa edifica vida. En el hipotético caso de que hubiéramos perdido la capacidad de emocionarnos, la regeneración actual ayudaría a que nos nacieran de nuevo la emoción y la esperanza que suele acompañarla. Es emocionante y, además, esperanzador porque no es una vuelta al pasado, a recuperar una posición como si nada hubiera cambiado. No, la regeneración no es inmovilismo ni un retroceso hasta la realidad que acabó en destrucción. Es una vida nueva y, ¡menos mal! Si el pasado acabó en destrucción, ¿para qué volver allí?


Esta semana ha sido para la innovación regenerativa, no ha sido la primera ni será la última.

Comenzamos con la regeneración de la vida marina, con un alto a los residuos del sector de la moda y con una apelación a un nuevo estilo de vida que declara la solidaridad como compañera de la tecnología de punta.


El martes fue día de ver que la tradición industrial se abre al dinamismo de la innovación regenerativa, al igual que se abren los demás ámbitos que nos son familiariares y sustentan la vida cotidiana: la ciudad, el campo, la naturaleza turística.


Y el miércoles llegamos a la medicina humana regenerativa, que ayuda a toda la medicina tanto como cambia la salud de las personas.


Jueves y recibimos el ejemplo y la inspìración de quienes se solidarizan y colaboran. Sin innovación no lo lograrían, dicen y demuestran.


Mientras el mundo sigue en guerra, mientras la política sigue acaparando protagonismo, el mundo alrededor de la innovación es la vida misma, la vida de todos.





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